¡Dios está ahí!
Estamos agradecidos por el trabajo que hacemos. Agradecidos de que Dios nos ayude y nos muestre el camino. Agradecidos porque se nos permite ayudar a tantos niños y familias. Así podemos hacer visible el amor de Dios por ellos. Estamos contentos con todos los que forman parte de esto. Tu iglesia también puede contribuir.
Juntos conseguimos que padres e hijos recuperen la esperanza, se motiven y se desarrollen. Queremos hacerles saber que no están solos. Dios está ahí y queremos ayudar.
Su iglesia como factor de conexión
Pan de Vida apoya a niños y familias proporcionándoles comidas y ofreciéndoles un lugar donde aprender a desarrollarse. Para algunos niños, nos permiten ser un verdadero hogar. También ponemos en marcha proyectos que garantizan la autosuficiencia de Perú. Tu iglesia puede ayudar. Los niños de Perú nos necesitan desesperadamente. ¿Te unirás a nosotros?